Telepáticamente, Señor,estás conmigo,
Converso día a día, te comprendo,
Confío en tu llamada,tu partida,
Porque después,Señor,siempre te tengo.

Miro el sol que tus brazos abiertos me concede,
Ese cielo entre flores en místico jardín de estrellas,
Cuando sale la luna te escondes entre ellas
Y tan sólo,Señor, tu corona aparece.

Tan brillante entre la oscura noche,
La corona se mece entre tu largo pelo,
Las espinas resplandecen en platino macizo,
A la vez, sujeta entre la frente, abarca el cielo.

Ese cielo que nos abres la puerta cada día,
Donde ahí nos esperas con ternura,
Ese cielo, la casa del Señor, que siendo tuya
También es la mía, la de todos.Aleluya.

Autora. MARINA PASTOR